Las muchachas en esta edad se ponen más preocupadas de sus cuerpos. Sus pechos están
creciendo; sus caderas se están formando; sus contornos confirmando. Estos cambios provocan
ansiedad y se asocian con un mayor enfoque y descontento respecto a sus físicos. Seguramente
tu hija pasará bien este período de estres, y su interés girará hacia otra
cosa probablemente más agotadora que aumentará su nivel de tensión como los muchachos
Me suena que estás haciendo bien enfatizando la belleza interna. Pero incluso puedes hacer
otras cosas.
Una de las realidades de nuestra época, es que vivimos en una sociedad donde las mujeres son
bombardeadas con imágenes de glamour femenino que están muy por debajo del peso corporal
de una mujer saludable. Las muchachas ven estas imágenes por todas partes: en la televisión,
en las cubiertas de las revistas en el mercado etc. Es un proceso persuasivo y penetrante que
crea en las muchachas y las mujeres una sensación inadecuada de sí mismas. Entonces como
mujeres tenemos que trabajar para que nuestras hijas rechacen todo ese lavado de cerebro.
Estas son algunas cosas que puedes hacer para tu hija. No tengas revistas de ese tipo de
glamour alrededor de ella, porque promueve estándares imposibles. No hagas de las
conversaciones sobre hacer dietas el tema de conversación con tus amigas. Discute de política,
espectáculos, familia, diversión ¡cualquier cosa menos de hacer dieta! Organiza las comidas
familiares donde todo el mundo come el mismo alimento (es decir, que no estés tú comiendo una
ensalada mientras que los niños comen otra comida). No tengas miedo de la cámara fotográfica,
al contrario, muéstrate entusiasta para las fotos.
Basta de negaciones. Acepta los cumplidos con un gran "Gracias" Aprueba cuando se mira en
el espejo. Disfruta tu aspecto cuando estés en traje de baño (ese es un punto clave para muchas
de nosotras) Con eso estás dando modelos de aceptación de tu cuerpo. Hazle comentarios a tu
hija sobre cuánto admiras la confianza, la inteligencia, el sentido del humor, etc. de otra mujer.
Siéntete y actúa como una mujer hermosa. Como puedes ver, una de las maneras más
importantes en que podemos ayudar a nuestras hijas, es transmitiéndoles nuestra sensación de
confianza y seguridad en nosotras mismas, y ella recibirá esos mensajes sutiles que tú le envías.
No es posible que tú hagas a tu hija sentirse delgada si ella no lo ve así. Pero puedes inspirarle
confianza en sí misma. Continúa felicitándola como estás haciendo. Anímala a que reconozca
sus realizaciones y se sienta orgullosa de sí. Promueve su involucración en las actividades
extracurriculares. Me gusta ver especialmente a las muchachas aprender a cantar, porque
aprenden a sentir la potencia y fuerza en sus cuerdas vocales. Habla con ella para cerciorarte de
que no te está ocultando ningún problemas o ansiedad. Muchas muchachas se enfocan en el
aspecto de su apariencia física porque éso es menos agotador que reconocer las
incomodidades emocionales. Cerciórate de que le va bien con los amigos. Anímala a expresar
sus opiniones y sensaciones, incluso si son negativas. Si estás preocupada de que esté muy
flaca, asegúrate de que está dentro del rango saludable de peso. Tu pediatra puede mostrarte un
gráfico de estatura/ peso y explicarte donde debe estar. Si su pediatra expresa preocupación por
su talla, pide una remisión para un especialista en desórdenes nutricionales, pero por favor, no
dejes que ésta sugerencia te haga caer en pánico, lo único que deseo es que estés informada
para decidir qué es lo mejor para tu hija.