Un carácter fuerte lo lleva a guiar a los otros, pero si tiene una actitud deplorable se quedará
solo. Mi primera sugerencia sería tratar de descubrir el origen de su actitud: ¿Se siente molesto
o inadecuado? ¿Sentirá que está siendo tratado igual al resto de los miembros de la familia?
¿Habrán conflictos en la familia que contribuyan a crearle tensión o irritabilidad? ¿Estará
repitiendo los comportamientos y las actitudes de su grupo o de alguien de la casa? Todas estas
cosas podrían contribuir a una mala actitud y si tú puedes establecer claramente los factores que
generan su negatividad, entonces podrás tomar las medidas para cambiarla.
Vigila la comunicación en tu hogar. Cerciórate de que es directa, positiva y educacional, en lugar
de crítica y sarcástica. Una pobre comunicación genera resentimiento. Dale modelos de los roles
que te gustarían para él. Elogíalo cuando está positivo y alegre, por ejemplo "Ahora me encanta
hablar contigo" Cuando está negativo provéele información acerca de cómo te sientes por
ejemplo "Me siento tan alejada de ti cuando me hablas así." Infórmate de cómo son las actitudes
que su grupo considera favorables "cool", preguntándole acerca de los niños más populares de
su escuela. Ayúdale a encontrar maneras de mejorar su autoestima, quizás con actividades,
hobbies, proyectos extracurriculares etc.. Tener un carácter fuerte no excluye el tener baja la
autoestima, porque la autoestima baja a menudo promueve una actitud negativa.
A la larga su propio grupo le dejará ver que sus problemas de actitud, si es que no se lo han
dejado saber ya, y aunque es triste que nuestros niños sean rechazados, tales incidentes les
proporcionan un reflejo de sí mismos que es muy útil en su impacto en los otros.